La factura decía “juguetes”: circulación clandestina del vapeo en la triple frontera
Paraguay, Argentina, Brasil: donde la mercancía pierde su nombre. Cuando los inspectores de aduanas abrieron dos contenedores en el puerto de Santos, no encontraron cigarrillos electrónicos. Al menos, no a primera vista. Tampoco sobre el papel. Según los manifiestos de carga, el envío contenía algo muy distinto: juguetes, herramientas, accesorios informáticos, piezas de automóvil e […]